Cerrando Puertas

Hay ocasiones que la puerta que creías abierta durante tanto tiempo de repente está cerrada, no acabas de entender que pasó, te culpabilizas, te confundes, te llegan a hacer creer que te mereces que esa puerta para ti y sólo para ti está cerrada.

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa. 

Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario,
pierdes la alegría y el sentido del resto. 

Cerrando círculos,
o puertas, o capítulos. Como quieras llamarlo,
lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida
que se van clausurando.

De todas formas si esa puerta está cerrada para ti, te puedo asegurar que lo que está al otro lado no te merece.